Siena (IV parte); fortaleza de los Medicis.

por Fina´s y Mar.  -  25 Abril 2020, 11:13  -  #Viajes Lugares y Eventos, #fotografia

 

Continuamos paseando por el centro histórico de  Siena,  descubriendo bellos palacios, iglesias y otras peculiaridades de la ciudad. Desde la Plaza del Campo al Duomo pasamos por la Loggia della Mercanzia, una elegante construcción gótica-renacentista del siglo XV que se encuentra en el llamado "croce del travaglio", lugar donde se unen las tres calles principales del centro, Via di Citta, Via Banchi di Sopra y Via Banchi di Sotto. 

 

Mas adelante, en la Via di Citta se encuentra  el Palacio de Chigi-Saracini, una palacio gótico que como vemos se adapta perfectamente a la forma curva de la calle.

 

En la actualidad es sede de la prestigiosa Academia Musical Chigiana.

 

 

La Academia fue fundada en el año 1932 por el Conde Guido Chigi Saracini, recibiendo desde entonces prestigiosos docentes de fama internacional y alumnos de todos los continentes.  En el interior se halla una bella sala de conciertos decorada al estilo del siglo XVIII. 

El Palacio Salimbeni es un bello ejemplo de la arquitectura palaciega sienesa del siglo XIV. Desde el año 1472 es sede del "Monte dei Paschi di Siena", el banco mas antiguo de Europa que en la actualidad sigue funcionando.  Fue fundado por la Magistratura de Siena como un monte de piedad con la finalidad de conceder pequeños prestamos a agricultores, artesanos y pequeños comerciantes. 

 

Ya nos queda poco tiempo en  Siena así que aprovechamos para tomar el último helado y comprar los productos  típicos de la Toscana.   Casi enfrente del Palacio Salimbeni se encuentra el Consorcio Agrícola de Siena, una cooperativa con mas de 100 años de antigüedad. Está formada por agricultores de las provincias de Siena y Arezzo que cultivan y comercializan sus productos, entre los que destaca por supuesto la pasta elaborada con trigo duro y fabricada íntegramente en la Toscana. 

 

El primer día entramos para curiosear y nos quedamos para comer. La gente compra pizza al peso y come de pié alrededor de una mesa grande de madera. Dentro hay también una pequeña barra con banquetas para sentarse. En el establecimiento se puede comprar embutidos, comida preparada, pasta, salsas, vinos, aceites, casi de todo.   

 

Pero había algo que se me quedo pendiente desde que el primer día vi el escaparate con ese chocolate fundido cayendo, madre mía!! que cosa mas rica. No me podía ir de Siena sin probarlos. 

 

Entre la Plaza del Campo y el Baptisterio se encuentra Nino & Friends, una confitería "made in Italy" que elabora unas galletas y grageas riquísimas en las que se mezcla el chocolate con limoncello o limonaro; o también chocolate con café. Esto es lo que mas me llamo la atención pero hay muchos mas productos de la zona como trufas, aceite de oliva, licores, en fin, los "Sabores de la Toscana". 

De camino a la Basílica de San Francisco nos vamos fijando en las farolas  tan curiosas que iluminan las calles, ademas de los escudos y banderas. Algo muy característico de Siena.

 

 

 

 

 

 

 

A un lado de la calle, las farolas verdes y amarillas; al otro, blancas y rojas. 

 

 

 

Y es que en Siena, cada barrio ( contrade) tiene unos colores y un estandarte que lo representa.

 

 

 

 

En total son 17 barrios; cada uno tiene su propia iglesia además de una sede donde se conserva todo el patrimonio del mismo. Es curioso que los límites fueron establecidos allá por el año 1729, por orden de Violante de Baviera, gobernadora de la ciudad. 

La  Basílica de San Francisco se comenzó a construir en el año 1228 en estilo románico, ampliándose en siglos posteriores y adaptándose al nuevo estilo gótico. A mediados del siglo XVII la basílica sufrió un grave incendio terminándose de reconstruir a principios del siglo XX. El rosetón es el único elemento antiguo.

 

La Basílica acoge una colección de obras de arte de la escuela de Siena. Tiene dos grandes claustros ademas del oratorio de San Benardino. Hay una historia muy curiosa; en el año 1730 entraron unos ladrones en la Basílica robando un ciborio que contenía 351 hostias consagradas. Tres días después fueron encontradas en el cajón de las limosnas en el Santuario de Santa María in Provenzano y devueltas a la Basílica de San Francisco en una solemne procesión. Desde entonces, se siguen conservando enteras y frescas a pesar del tiempo transcurrido. 

Siena (IV parte); fortaleza de los Medicis.
Siena (IV parte); fortaleza de los Medicis.

La fortaleza de los Medicis, también conocida como el fuerte de Santa Barbara, se construyó  en el año 1563 por Cosme I de Medici, I Duque de Florencia. Pocos años antes,  Siena y Florencia volvieron a enfrentarse pero esta vez, la suerte estuvo a favor de los florentinos. Tras un largo asedio, Siena se rindió en abril de 1555. 

El Rey  Felipe II, que había recibido de su padre el Emperador Carlos los territorios italianos entre los que se encontraba la ciudad de Siena, lo cedió a Cosme I, Duque de Florencia en el año 1557. Desde entonces la ciudad y su territorio quedó unida definitivamente  al Gran Ducado de la Toscana.

 

La fortaleza construida en ladrillo se levantó sobre los restos de una antigua ciudadela española.  

 

 

 

 

Tiene forma de cuadrilátero y unos imponentes bastiones en las esquinas con el escudo de los Medicis sobre la cabeza de un león. 

 

 

 

 

Es bastante grande,  su perímetro exterior  mide  1500 metros. El paseo por el interior es muy tranquilo, muchos árboles, poca gente y una vista de la catedral muy bonita. Desde aquí se aprecia perfectamente la grandiosidad del Duomo levantada en el punto mas alto de la ciudad para que resaltara sobre el resto de las construcciones. Además el blanco del mármol contrasta con el tono rojizo de los tejados de Siena.    Mas hacia la izquierda, tapada por los árboles vemos la torre del Mangia. 

 

A finales del siglo XVIII la fortaleza fue desmilitarizada convirtiéndose en un jardín público que comunica con los jardines de la Lizza. Al fondo, el hotel en el que nos alojamos. Fue todo un acierto porque nos permitió ir andando a todos los sitios.

En el interior de la fortaleza hay un anfiteatro que se utiliza para espectáculos y conciertos durante el año, ademas de cine al aire libre en verano.

Paseando por el centro  vimos un cartel que anunciaba  una peli para el domingo por la noche "Ma cosa ci dice il cervello". Después de un caluroso día de verano fue todo un acierto acercarnos a la fortaleza,  pasear al fresquito disfrutando de las vistas y del cine de verano.  

 

 

Por supuesto la película era en italiano, pero se entendía estupendamente. 

 

 

En estas semanas tan duras que estamos viviendo, resulta conmovedor recordar y vivir de nuevo esos días tan bonitos que pasamos en Siena y en la Toscana. Mucha gente si, pero muy buen ambiente y sobre todo, mucha alegría, despreocupación y disfrute.  Hoy todo cobra mas importancia, desde un simple paseo hasta una simple mirada; todo está detenido en el tiempo. Pero la felicidad de las pequeñas cosas, poco a poco volverá. 

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