Parque Nacional de Cinque Terre; Manarola, Vernazza, Corniglia, Monterosso del Mar y Riomaggiore. Excursión desde Florencia.

por Fina´s y Mar.  -  21 Junio 2020, 20:47  -  #Viajes Lugares y Eventos, #fotografia

El Parque Nacional de Cinque Terre fue fundado en el año 1999. Se encuentra en la región de Liguria, al norte de La Spezia. Sobre los acantilados cinco ciudades medievales, Manarola, Vernazza, Corniglia, Monterosso del Mar y Riomaggiore, todas ellas incluidas en la lista de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Ademas de cientos de rutas de senderismo y bellas playas entre los acantilados. Y un bellísimo paisaje de viñedos y olivos repartidos por toda la zona. 

 

Si se dispone de tiempo, lo ideal es hacer noche en algún pueblo para conocer la zona tranquilamente.  En caso contrario se puede coger una excursión organizada de un día. Hay varias agencias que la organizan. Nosotros después de buscar toda la información que pudimos nos decidimos por Civitatis, y tengo que decir que nos gustó como la organizaron. 

Nos recogieron a las seis en el hotel y nos llevaron al punto de encuentro junto a las murallas. Salimos a las siete en punto, teníamos por delante tres horas de carretera hasta llegar a Manarola, la primera parada.  Poco antes de llegar  pasamos por La Spezia. 

Fotografía Palmagr. Puerto de La Spezia.

 

Parque Nacional de Cinque Terre; Manarola, Vernazza, Corniglia, Monterosso del Mar y Riomaggiore. Excursión desde Florencia.

La primera parada la hicimos en Manarola. El bus nos dejo en la parte alta del pueblo y comenzamos a bajar. Poco a poco te vas adentrando en callejuelas estrechas hasta llegar a la playa, al mar. Manarola  es el pueblo mas antiguo de todos. La playa es pequeña, pero muy coqueta. Desde las rocas vemos un sendero a mano derecha que recorre el acantilado. 

Es un paseo realmente espectacular.  Desde aquí se puede contemplar la belleza de este pequeño pueblo, sus casitas de colores sobre el acantilado al borde del mar y rodeado de viñedos y montañas. 

En Manarola cogimos el tren para Vernazza. Es un trayecto muy corto igual que los otros que hicimos. El problema en verano es la gran afluencia de turistas, algo que se quiere regular desde hace varios años para evitar esas aglomeraciones de gente, pero que hasta la fecha, julio- 2019 no se ha hecho.  

La segunda parada la hicimos en Vernazza,  el pueblo que mejor ha conservado su aspecto de ciudadela marinera. Lo primero que hicimos fue subir al castillo de los Doria por unas callejuelas estrechas. Aunque poco queda del castillo, solo algunos lienzos de la muralla y el "Belforte", una torre cilíndrica  en la parte más alta. Está claro que tenía una finalidad defensiva. Subir solo cuesta 2 € y merece la pena por las impresionantes vistas, no solo de la costa sino también del pueblo.  

Fotografía de Palmagr.

A orillas el mar, junto a la ensenada se encuentra la iglesia de Santa Margarita de Antioquía. Se trata de una pequeña iglesia construida en el año 1318 en estilo gótico ligure, con un gran encanto por su emplazamiento. Según se cuenta, fue en ese lugar donde apareció una cajita de madera con los huesos de un dedo de la mano de Santa Margarita.  Destaca el curioso campanario octogonal. 

 

 

 

 

 

Vista desde el interior de la iglesia de Santa Margarita. 

 

 

 

 

Desde Vernazza continuamos en tren a Monterosso al Mare,  el pueblo mas grande de Cinque Terre, aunque no el más bonito. Allí hicimos una parada mas larga con tiempo para comer.  El tren nos dejó en la parte mas moderna donde se encuentran gran parte de los alojamientos, hoteles y apartamentos para turistas, además de restaurantes y heladerías. Hay que continuar el paseo marítimo y pasar por el túnel para llegar al centro histórico con sus callejuelas estrechas e iglesias medievales y por supuesto,  infinidad de sitios para comer, tiendas de recuerdos  además de un pequeño parque para descansar un poco a la sombra. 

 

Lo primero que nos llama la atención es una torre medieval. Se trata de la torre campanario de la iglesia de San Giovanni Battista construida en el siglo XIII en estilo gótico ligur. La iglesia se puede visitar.  

La torre construida en piedra fue en principio una torre de observación. Otros  monumentos para visitar son  el Monasterio de los Capuchinos y la iglesia de San Francisco. 

 

Las playas de Monterosso son las únicas de arena fina de las Cinque Terre. La mayor en extensión es la playa de Fegina, en la zona moderna.

 

 

En la imagen vemos la playa de Monterosso,  frente al casco histórico y  la torre Aurora construida en el siglo XVI para prevenir ataques piratas. La loma donde se encuentra la torre divide en dos a Monterosso; la parte nueva, Fegina y la antigua.  Si se tiene tiempo se puede subir y disfrutar de unas preciosas vistas.

Desde Monterosso cogimos el barco que nos llevo a Riomaggiore, el último de los pueblos que visitamos.

Fotografía Palmagr

Fue un paseo precioso, sin duda, la mejor manera de contemplar el paisaje.  

Los viñedos y olivares se encuentran en las laderas de los acantilados. Los vemos por todas partes. Desde tiempos antiguos, los habitantes del lugar han sabido aprovechar estas tierras fértiles a pesar de sus laderas empinadas. 

 

Desde el mar vemos Corniglia, el único pueblo que no tiene acceso al mar al encontrarse en la cima de la montaña. Sin embargo las playas que están a los pies del cerro tienen las aguas mas cristalinas y turquesas de todo el Parque. El acceso a la playa tampoco es fácil y como el resto de las playas de las Cinque Terre son de roca. 

Riomaggiore es el último de los cinco pueblos que  conforman el Parque Nacional de las Cinque Terre. Es el pueblo situado mas al sur y mas cercano a La Spezia.

Llegar a Riomaggiore por mar le da un encanto especial. Junto al pequeño embarcadero la gente toma el sol en las grandes rocas y se bañan en el mar. La calle principal divide al pueblo en dos, mientras las casas pintadas con colores vivos  se amontonan sobre el acantilado. 

En Riomaggiore se puede visitar la iglesia de San Juan Bautista ubicada en la parte alta del pueblo. Construida en el año 1340 es una de las mas bonitas de Cinque Terre. También en la parte alta se puede visitar el castillo, una antigua fortificación del siglo XIII.

 

No tuvimos mucho tiempo en Riogmaggiore, aunque el principal problema fue el calor agobiante y el cansancio de todo el día. Así que preferimos dar un paseo tranquilos y comprar algunas productos de la zona.

 

Y aquí termina la visita a la Cinque Terre. Hay otra excursión que añade Porto Venere, el pueblo que se encuentra un poco mas al sur.  En  Riomaggiore cogimos el tren para La Spezia donde nos esperaba el bus para volver a Florencia, unas 3 horas de viaje.  La ventaja de ir con Civitatis fue que nos despreocupamos totalmente de los billetes de tren y de barco.  El inconveniente claro está, es estar tan limitados con los horarios.

 

Por la carretera pasamos por Carrara, al fondo, se ven montañas blancas. No es nieve, es mármol, las explotaciones  a cielo abierto  del mármol blanco de carrara.  Una imagen curiosa.

 

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